Posted by : valery ok
miércoles, 31 de julio de 2013
Hay una clara diferencia entre libertad y libertinaje
que, no obstante, es ignorada voluntariamente sobre todo por quienes
practican de esto último, con el fin de adherirse al derecho universal
de libertad, para justificar sus acciones.
La libertad es, de forma general, la capacidad que tiene cualquier ser humano para obrar y pensar según su propia voluntad. La libertad
entendida como un derecho único de la persona a lo largo de toda su
vida, implica una obligación, que es la responsabilidad de las
consecuencias derivadas de los actos que el implicado ha ejecutado en
base a dicha libertad. Es decir, se debe hacer responsable de lo que hace.
Los conceptos que se abogan en relación a la libertad son los de justicia e igualdad. Si bien, en un concepto legal, la libertad queda limitada por aquellas leyes y normas que rigen la convivencia de una sociedad.
El libertinaje, en
cambio, es aquella actividad propia del libertino. Consiste en adoptar
una conducta desenfadada y totalmente abocada a satisfacer el placer y
los caprichos. Con el libertinaje, la responsabilidad
resultante de nuestros actos es totalmente ignorada, con frecuencia
ocasionando un rechazo social y, en ocasiones, problemas con la ley.
Se suele asociar libertinaje
a conductas inapropiadas según la moral imperante en relación al sexo,
al propio cuerpo (hedonismo), al juego y al abuso de comida y bebida. No
obstante, no se debe confundir el libertinaje con
otros términos como el de don juan, al que la principal motivación es la
seducción, no la promiscuidad depravada y sin control, ni con el
alcoholismo, en el que la adicción a bebidas con alcohol cobra más
protagonismo que el deseo de satisfacer los deseos corporales de la
persona.